elrincondelregisseur


Atta Atta Christoph!!!
Agosto 17, 2008, 7:16 pm
Archivado en: Regitheater contemporaneo | Etiquetas: ,

Christoph Schlingensief, es uno de los artistas o antiartistas polimorfos más famosos de la actualidad. Y es que este anarquista artístico, es una de las personalidades más admiradas y odiadas del panorama artístico internacional. ¿Por qué? Porque nunca indiferente, por eso a mi me cae tan bien, por eso lo admiro, porque sabe reirse de todos… Advierto que no es un post sobre un  regisseur operístico como hasta ahora, sino sobre alguien que hace de todo.

 

Christoph Schlingensief en el estreno de Der Fliegende Holländer en Manaos
Christoph Schlingensief en el estreno de “Der Fliegende Holländer” en Manaos

 

Aunque algunos lo podais acusar de todo lo malo del mundo, Schlingensief no es un payaso cualquiera, ni un friki televisivo. Nació el 24 de octubre de 1960 en Oberhausen, Alemania. En 1981 comenzó sus estudios universitarios en Munich (filología germánica, filosofía e historia del arte), y fue, además, asistente de cámara, realizando sus primeros cortometrajes. En 1983 rodó su primer largometraje: “Tunguska – Die Kisten sind da”. En 1986/87 fue director de rodaje de la serie televisiva “Lindenstraße”. A continuación rodó films argumentales propios (haciendo el guión y la regie), provocadores como “100 Jahre Adolf Hitler” (1988/89), “Das deutsche Kettensägenmassaker” (1990) o “Terror 2000” (1992). Estas películas se fundamentaban principalmente en la adquisición de una estética gore, pero sin perder elementos propios del Regietheater, como son la inclusión de temas sociales o políticos, el papel fundamental de la dirección de actores sobre el objetivo (sächlich). Aun así, para Schlingensief no significa nada ni el tiempo, ni el espacio, para él solo hay una presentación excéntrica, el presente, que como muchas ocasiones en la vida real, no se reconoce orden alguno. Por ejemplo, si vemos Terror 2000, el argumento es poco menos que desquiciante, en el que un obeso perverso sexual y un cura alcoholico ven como se enfretan unos sádicos neo-nazis garrulos frente a los estereotipos de inmigrantes (musulmanes extremistas y fundamentalistas, etc.), para demostrar quien es más xenófobo. El resultado es una comedia gore y altamente sexual, muy sensacionalista, provocadora y basada casi exclusivamente en la improvisación.

Terror 2000 (1992)
Terror 2000 (1992)

 

En 1993 debutó con “100 Jahre CDU – Spiel ohne Grenzen” como director de teatro en el Volksbühne de Berlín (el teatro en el que trabajó Piscator), teatro por el que sigue contratado hasta la fecha como director artístico. Siguieron luego diversos proyectos ajenos al teatro como por ejemplo en 1997 el proyecto de Missioos para yonkies y personas sin techo en la estación central de trenes de Hamburgo “Passion Impossible – 7 Tage Notruf für Deutschland” o en 2000 “Bitte liebt Österreich“ para asilados políticos en Viena, un reality show al estilo de “Gran Hermano”. En 1997 fue detenido durante una manifestación artística en la documenta X por llevar un cartel con la inscripción “Tötet Helmut Kohl” (Maten a Helmut Kohl). En 1998 fundó el partido “Chance 2000” y participó con él de la campaña electoral. Desde 1998 es también director de programas para televisión. Schlingensief trabaja actualmente en los grandes teatros de Viena, Berlín, Zurich y Frankfurt y su gran exito para el gran público fue la regie en 2004 de “Parsifal” en el Festival de Bayreuth. Actualmente presentó “Der Fliegende Holländer” en el Teatro Amazonas de Manaos (Brasil) y la instalación-operística “TREM FANTASMA”. Perfiló en Nepal su último proyecto “Szenen aus dem leben der Heilige Johanna” del compositor alemán Walter Braunfels, que estrenó en la Deutsche Oper de Berlin, en Abril de 2008. Hagamos una breve semblanza de  estos espectáculos.

Su Parsifal, es un ejemplo de teatro posmoderno a gran escala. La primera versión y el estreno se realizó en 93 Festival de Bayreuth. Schlingensief fue invitado por Wolfgang Wagner y su hija Katharina -como comenté en un post anterior, una de las grandes influencias de ella, se encuentran en Schlingensief- como años antes había invitado a Patrice Chereau o Werner Herzog (ambos sin experiencia operística), sustituyendo al regisseur austriaco Martin Kusej, quien meses antes rechazó  la producción. Los Wagner consiguieron que el Festival volviera a estar en primera página de todos los medios. Y por si no era poco, reapareció el “demonio” de muchos wagnerianos: Pierre Boulez. La polémica estuvo servida desde un principio cuando se peleó violentamente con el tenor Endrik Wottrich. Este acusó a Schlingensief, de ”nazi” y ”racista”.  Todo comenzó cuando el director acusó al protagonista de defender la idea de que “Alemania debe mantenerse pura. Wottrich tiene un concepto de pureza de Alemania que no podía compartir. De repente -prosiguió Schlingensief- no podía actuar, porque se veía a un negro en una pantalla. Esa fue una frase que no sólo me irritó a mí”, expresó Schlingensief tras el estreno.  

En respuesta, Wottrich concedió una entrevista al diario Nordbayerischer Kurier en la que señaló que el nazi era el director. ”¿Quién es aquí verdaderamente el nazi absoluto? ¡Ese es el señor Schlingensief!”, pues el director tiene a actores negros representando a sirvientes. ”El racista lo veo en él”, subrayó y afirmó que no está contra la presencia de figurantes negros.

 

Klingsor (John Wegner) invoca a la madre tierra. Parsifal (2004) Festival de Bayreuth.
Klingsor (John Wegner) invoca a la madre tierra. Parsifal (2004) Festival de Bayreuth.

 

 

Antes del estreno Wottrich calificó la puesta en escena como ”espantosa” y en la entrevista destacó: ”puedo decir que para Alemania me parece manifiestamente penoso que sea posible una representación así”; dijo que el montaje era una ”basura” y reiteró que no se encargará del papel de Parsifal en la siguiente temporada. La cosa es que Schlingensief logró a través de un prestigioso bufete alemán una orden judicial para callar al tenor.

Así esta regie wagneriana es la única completada con asistencia legal. El konzept que crea Schlingensief esta fundamentada en la idea de que la redención parsifaliana es solo posible luego de la putrefacción resultante de la muerte y su cuadro escénico es el mundo de basura pre-mortuoria, un fárrago ruinoso de alambres de púa, arcadas reminiscentes del medioevo, tiendas de campaña, paneles, cortinas, plataformas, tribunas y una fuente redonda donde en algunos momentos del primer acto deambula una mujer desnuda de obesidad extrema, huérfana de las instrucciones dramáticas necesarias para convertirla en una autentica figura de madre tierra. Un proceso de generación y caos natural. La obra es tratada como un rito de iniciación de una cultura primitiva.

Schlingensief presenta por supuesto una crítica al stablishment cultural, con un cementerio artístico con lapidas y todo, mas La Gioconda de Leonardo, esto radica en la idea que la redención solo es posible si destruimos toda la cultura y volvemos a la madre. Varios críticos señalaban que la pieza central de este collage es la africanización de ritos, representada por esa atmósfera general de tribu de Namibia que el Schlingensief visitó para inspirarse, más la simbolización del conejo como símbolo de inocencia, libertad y objeto fetiche chamánico.

Para Schlingensief el conejo simboliza a Parsifal y en el interludio que separa las dos escenas del primer acto, hay una proyección en la que apreciamos el rito del chaman de la tribu mostrando un conejo abierto como si fuera el graal. Elementos tántricos mágicos son introducidos con Klingor, volviendo a la reminiscencia los antiguos ritos Bön de Nepal. Otra idea interesante de Schlingensief, es la universalización representada por caballeros de todas las razas y religiones congregados todos en este rito ruinoso en espera de la muerte y la putrefacción, sin saber que despues de todo el sacrificio llega la redención. Empezando por el Parsifal físico, que muere para ser reemplazado durante la escena final por pantalla y película, esta vez mostrando la putrefacción de un conejo -simbolo que ya analizamos anteriormente-. La película termina antes de la orquesta mostrando una escena tan fugaz como maravillosa: Parsifal, ya purificado camina al final de la escena, hasta el umbral de una puerta abierta a un espacio luminoso.

Como hemos visto en este Parsifal hay buenas ideas, pero no consigue madurarlas, las lanza una tras otra.  Schlingensief cayó en la trampa de desestimar la enormidad de la tarea de integrar de su complejísimo collage visual a un movimiento de personajes que, inevitablemente, se hace más exigente cuanto mas elementos visuales se le añadan. Simplemente se preocupó más del collage que de quienes debían transitarlo. Como sabemos el público no suele ser muy apto para descodificar todos los mensajes codificados y cae en el hastio, produciendose la anmadversión. La consecuencia fue el absurdo de un cuadro escénico vanguardista contrastado con una regie anémica de personas, pésimamente iluminada.

 

Tercer Acto de Parsifal (2003). Festival de Bayreuth
Tercer Acto de Parsifal (2003). Festival de Bayreuth

 

 

Como muy honestamente lo ha reconocido él mismo, este enfant no un regisseur. Es un collagista que podría ser un regista si abandonara su actitud anti-regie. Parece hacerlo sólo en algunos afortunados momentos, por ejemplo cuando al final del primer acto, separa a Gurnemanz, Parsifal y a Anfortas del mundo basural que el mismo ha propuesto con un telón blanco, que permite apreciar con nitidez la compasión de Parsifal ante el dolor de Anfortas. Otra idea interesante es que en la consagración que sigue, es Parsifal (no el graal) el consagrado por los caballeros que, ansiosos de redención enrojecen la túnica blanca de éste con sus manos manchadas de sangre. Y también resulta ocurrente la imagen de Kundry maquillándose con desparpajo para su asalto final mientras Parsifal se entrega a su ataque de culpa por la muerte de su madre.

La falta de coordinación entre cuadro escénico y regie de personas se ve agravada por la espasmódica irrupción abrupta de proyecciones que reemplazan la acción en lugar de integrarse a ella. Las proyecciones no están integradas en el discurso. La película del conejo Parsifal en putrefacción al final es típica. Todos los personajes desaparecen detrás de una pantalla que ocupa toda la boca del escenario. Al ver sólo la película, nos da la sensación de estar en el cine mirando como se pudre el conejo y con música de fondo de Parsifal.

En palabras de Fernando Sans Riviere se trató una producción que acaba por aturdir y aburrir a un espectador, al que no se le permite disfrutar de la trama ideada por Wagner y que fue recibida por grandes dosis de abucheos y en menor medida aplausos, que generó principalmente una enorme indiferencia e incomprensión entre el público.

Ensayos de su Holandes Errante (Manaos, 2007)

En palabras del crítico alemán Trill Briegleb, ningún director alemán ha merecido tan arduamente el atributo de “político” por su teatro en los últimos años como Christoph Schlingensief. Mientras el concepto social de lo político se volvía cada vez más arbitrario y teatral, Schlingensief reaccionó con una cura muy singular: combatió lo difuso de lo político con una confusión total de aparentes obviedades.

 

Así, comenzando por sus primeras películas en los años ochenta, en las que Hitler, violadores y locos homicidas hacían tonterías orgiásticas, pasando por sus obras de teatro en la Berliner Volksbühne en los noventa, que bajaron de su pedestal con espectáculos caóticos a íconos alemanes como Rudi Dutschke, Helmut Kohl o Rosa Luxemburg, hasta sus AKTION en el espacio público siempre se observa un motivo básico: ¡No confíes en certezas! . Es un completo canto a la posmodernidad reinante…


Momentos del montaje de “TREM FANTASMA” (Manaos, 2007)

Schlingensief es una de esas personas que genera permanente inseguridad, puesto que se encarga de desdibujar totalmente los límites entre realidad y ficción, arte y acto criminal, intención y acción. Las poéticas y los tratados clásicos de dramturgia se ven convulsamente sacudidos, vapuleados por sus planteamientos. Por eso sus performances fuera del teatro esto muchas veces funciona genialmente: Practicamente todos los transeuntes creyeron el juego del Gran Hermano con asilados en el centro de Viena, donde aquel que fuera el último en el contenedor ganaría un permiso de permanencia(increible pero cierto…).


Momentos de tensión, en la AKTION-reality “Ausländer Raus, Bitte liebt Österreich” (Viena, 2000)

En el teatro de Schlingensief todo juega a ser espontáneo y transgrede reglas – tal como se desprende de estos pocos ejemplos sobre sus veinte años de molesto que provocar – y podemos caracterizarlo por un fuerte talento de buscador de puntos debiles sociales. Los temas sociales sometidos al consenso general (¡Hitler es malo! ¡Mohammed Atta es malo! ¡Bambi es malo!) que se tratan con silencioso disgusto (discapacitados, desamparados, asilados, desocupados) muy probablemente en algún momento caerán en las manos de Schlingensief. Él es el actor principal de todo su propio arte, que solo funciona gracias a sus aceleradas cualidades de showman, así mismo lleva adelante una lucha vehemente contra la hipocresía, aplicando los recursos de las acciones de arte, rompiendo los tabúes, realizando el acto sagrado de la total transgresión, además de sobreexigiendo e improvisando, causando una anarquia demasiado inexplicable para una sociedad que al fín y al cabo sigue viviendo en el la felicidad del progresismo científicista…

Habitualmente se ponía enfasis en la constante alerta moral con recursos de la “armonía perturbadora” que realiza Schlingensief, sin embargo no cabe duda que corre el temido riesgo de todo arte provocativo: Una vez que se comprendió su cosmovisión, se pierde el cabreo, se pasa a la indiferencia. Y justamente dentro del “sistema teatral” se está difundiendo una curiosidad bondadosa hacia sus perversiones, lo que es una castración de sus propósitos. Su actual trilogía “Attabambi Pornoland” que ataca el poder de interpretación de los mass-media con un mix orgiástico total de videos, teatro, mamarrachos, pornografía, volumen y citas artísticas más bien tiene en el espectador un alto grado de recepción eventual: ES UNA EXPERIENCIA TOTAL.

 

Así despues de todo lo leido solo podemos decir que él, es el heredero directo del dadaísmo y el surrealísimo, que podemos ver a través de sus recurrentes citas a Luis Buñuel, Antonin Artaud, a Jarry, a Beuys, a Panizza y a Otto Mühl. Podemos decir que su anarquía está sumamente calculada, pues como Salvador Dalí todas sus representaciones son representaciones de si mismo. Así logra escabullirise de críticos e historiadores, Christoph, está por encima de todos ellos.


Seguro, que dentro de 100 años lo recordamos como lo hacemos ahora a Marcel Duchamp o a Hugo Ball… Crear implica obligatoriamente una destrucción de algo previo, aunque sean de prejuicios y eso es algo que Schlingensief sabe hacer muy bien.


2 comentarios por mucho
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Infinitamente más brillante tu post que l’enfant terrible en su Parsifal, mi debut bayreuthiano, que si no llega a ser por el fabuloso Boulez….

Por una vez en la vida, estoy de acuerdo con Wottrich, que te has dejado de mencionar un asunto banal pero con suficiente importancia para entender la reacción del aspirante a heldentenor. Durante los ensayos llevaba una cornamenta espectacular. Su novia (la heredera) y el enfant se lo pasaban en grande.
Ya lo sé que es un comentario no muy a tono con la excelencia del post, pero es que este niño hace buenísima a la heredera, que ya es decir.

¿Dónde se quedó la gran creación y revolución de Chéreau? Y no me digas que la broma que se armó con Chéreau fue descomunal, para luego ser aceptada y asimilada por el stablisment.

Lo de Christoph Schlingensief es un experimento, un capricho, de niño pijo para reanimar la siempre beneficiosa polémica festivalera, lo de Chéreau es la escuela, no, mejor aún, LA UNIVERSIDAD.
La prueba contundente és el fracaso de la producción de Schlingensief y la rapísima respuesta con la nueva y aclamada nueva producción de este año.
De Chéreau te recomiendo vivamente el nuevo DVD de From The House of The Dead, donde se reunen otra vez los artífices del glorioso Ring del centenario, Boulez y Chéreau, para ofrecernos una subyugante versión de la ópera de Janacek. ¡No os lo perdáis!

Comment por ximo

Hola Ximo!

Muchas gracias por el comentario. Yo tampoco creo que Christoph sea un regista, sino como él mismo se define, un diletant. A mi me gusta mucho su cine -esto es una apreciación sumamente personal- y sus Aktions me parecen geniales, pero puedo comrender que no guste.

No se, en mi opinión, hay que entender que el es un collagista ante todo, y que Wolfgang Wagner estaba desperado porque Kusej le acababa de dar largas y bueno había que dar publicidad -y Schlingensief es el rey de eso-, lo consiguieron. Aun así la puesta duró 4 años. A mi sinceramente lo de Wottrich me da igual, un cantante no debe de tener divismos de enfadarse porque le pusieron una “cornamenta”…

Por cierto ahora que hablas de Chereau debería dedicarle un post a él, lo que pasa que tengo que documentarme más, mucho más, empezando por revisitar sus Wagners, su Lucio Silla, sus Contes y su “Casa de los Muertos”. Lástima que no tenga su Cosi fan Tutte.

De nuevo muchísimas gracias por visitar el blog y comentar! Y a ver si nos vemos este año en los Maestros de Guth!

Comment por arsace




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